Según un reciente informe, Barómetro OTT de GECA, el consumo de contenido corto en formato vertical se está convirtiendo en un pilar del ecosistema digital, con DramaBox como la plataforma de ficción vertical más utilizada en España, con una tasa de uso del 34,3 por ciento.
Sin embargo, el mercado sigue siendo altamente competitivo y diversificado, con ReelShort (25,5 por ciento) y NetShort (22,4 por ciento) posicionados en segundo y tercer lugar, respectivamente, mientras que otros actores como Stardust TV y DramaWave también mantienen niveles significativos de audiencia.
El informe destaca una marcada dependencia de las redes sociales para el descubrimiento y consumo de estos contenidos, ya que más de la mitad del visionado total de ficción vertical en España se produce a través de estas plataformas. No obstante, existe una excepción notable con DramaBox y GoodShort, las únicas plataformas que logran invertir esta tendencia al atraer a la mayoría de su audiencia a sus aplicaciones móviles propias, con un 56 por ciento y 55 por ciento de consumo interno, respectivamente. Por su parte, YouTube se consolida como el canal de terceros más relevante para el ecosistema, captando una cuota significativa del consumo general dentro del género.
En cuanto al contenido, los espectadores españoles muestran claras preferencias. El drama con un 47,7 por ciento y el romance con un 47,5 por ciento, lideran indiscutiblemente en popularidad, seguidos por la comedia con un 42,6 por ciento y la ciencia ficción con un 38 por ciento, que también captan una parte importante de la audiencia.
Desde el punto de vista demográfico, la audiencia de estos microdramas es predominantemente femenina. No obstante, los datos revelan variaciones según el género: mientras que el romance y el drama atraen más a mujeres, géneros como la comedia y la ciencia ficción presentan una distribución mucho más equilibrada entre hombres y mujeres.
A medida que la ‘revolución vertical’ avanza, el dominio de las redes sociales como herramienta de descubrimiento, combinado con el auge de las aplicaciones dedicadas, sugiere que la forma en que los españoles consumen ficción está siendo transformada de manera permanente.
—Elizabeth Bowen-Tombari, ScreenMDM Español







