En la primera entrega de ScreenMDM Conversa, una serie de podcasts que presenta a los líderes de la industria en conversaciones exclusivas con Elizabeth Bowen-Tombari, hablamos con Guillermo Pino, creador de la animación preescolar Plim Plim, quien detalla la trayectoria de una propiedad que dio sus primeros pasos en Argentina hasta conquistar a los más pequeños de todo el mundo.
El origen de Plim Plim se remonta a una motivación personal. Pino, quien de niño soñaba con conducir programas infantiles, decidió años más tarde canalizar esa vocación desde otro lugar: la creación. “Ahora me quiero dedicar a esto, pero ya no poniendo yo la cara”, explica el creador. Así nació la idea de desarrollar un personaje que no solo entretuviera, sino que también transmitiera valores y hábitos positivos. Para ello, el equipo realizó un exhaustivo análisis de más de 600 propiedades infantiles. “Hicimos un relevamiento muy grande para ver cómo tenía que ser Plim Plim y qué tenía que transmitir”, señala Pino. El resultado fue un “héroe del corazón”, pensado para conectar tanto con los niños como con sus familias.
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Uno de los hitos más importantes en el crecimiento del proyecto fue su asociación con Disney, convirtiéndose en la primera productora independiente de América Latina en lograr un acuerdo de este tipo. “Nos abrió las puertas del mundo mágico de Disney”, recuerda Pino sobre el rol de Diego Lerner, quien fuera presidente de The Walt Disney Company Latin America. Desde entonces, aunque el núcleo creativo permanece en Buenos Aires, la producción ha sumado talento de distintos países de la región.
Actualmente, Plim Plim alcanza a 33 millones de hogares en América Latina a través de la televisión paga, gracias a su asociación con Frida Media Group. Sin embargo, su expansión global ha estado fuertemente impulsada por YouTube. “Es una compañía muy democrática donde uno valida sus pergaminos a partir de sus productos”, afirma el ejecutivo, destacando además el valor de las métricas para entender y mejorar el contenido. En ese sentido, sostiene una postura clara sobre el rendimiento: “El éxito de una propiedad se mide por visualizaciones… somos número uno del mundo”, asegura Pino. El contenido se distribuye en múltiples idiomas, incluyendo español, inglés, portugués, ruso, indonesio e italiano, y continúa ampliando su alcance.
El crecimiento también se refleja en nuevas áreas de negocio. La marca cuenta con cuatro compañías teatrales que recorren Latinoamérica con espectáculos en vivo y prepara su desembarco en Estados Unidos. “Queremos llegar con la mejor versión de nuestro show a todos lados”, comenta Pino. En paralelo, ha desarrollado acuerdos de licencias y merchandising con empresas como Bandai y Arbrex, consolidando su presencia más allá de las pantallas.
Un rasgo distintivo del proyecto es su carácter familiar. Los hijos de Pino, Ramón (13) y Martina (11), participan activamente en el proceso creativo, aportando ideas e incluso colaborando en canciones. “Me dan sus opiniones, me dicen esto sí, esto me gusta”, comparte. Martina, además, interpreta la voz de la abejita chiquitita, una de las canciones más populares de la marca. Este espíritu se traduce en una propuesta que busca cercanía y autenticidad, elementos que, según el creador, generan confianza en los padres. “Los padres confían en Plim Plim… sienten que es su mejor socio”, agrega.
El éxito de Plim Plim no sería posible sin el trabajo de su equipo. “Tengo el honor de poder tener esta charla contigo, de recibir los elogios, pero acá somos un equipo de un montón de personas que todas dejan el corazón, la vida, los sentimientos, ponen todo arriba, su mejor versión para que esto salga como está saliendo”, destaca Pino. Según el creador, la pasión, el compromiso y la creatividad del equipo son tan importantes como la idea original, y constituyen la base que permite que cada proyecto mantenga su esencia y calidad.
En un entorno donde los hábitos de consumo cambian constantemente, el equipo ha sabido adaptarse al paso de dispositivos móviles hacia televisores inteligentes. No obstante, Pino subraya que la clave no está solo en la tecnología, sino en lo que denomina “inteligencia amorosa”. “Si no está detrás ese ingrediente fundamental, no tiene sabor a nada”, afirma. Bajo esta filosofía, el proyecto busca mantener su esencia mientras continúa creciendo.
De cara al futuro, la compañía apuesta por profundizar su impacto educativo. En colaboración con especialistas, trabaja en el desarrollo de herramientas orientadas a acompañar a los padres en el aprendizaje de sus hijos. “Queremos poder impactar de manera más positiva en todos los hogares del mundo”, concluye Pino.
Con un crecimiento sostenido y una identidad bien definida, Plim Plim se posiciona como un caso destacado de exportación de contenido infantil desde Argentina hacia el mundo, combinando entretenimiento, educación y una visión centrada en valores.
—Elizabeth Bowen-Tombari, ScreenMDM Español







